Lunes, 16 de Julio del 2012
PALABRAS DE
LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN CRISTINA FERNÁNDEZ EN EL ACTO EN EL MERCADO CENTRAL
DE BUENOS AIRES PARA LA ENTREGA DE SUBSIDIOS Y PREMIOS A PRODUCTORES
AGRÍCOLAS, EN TAPIALES.
Gracias,
muchas gracias, muy buenas tardes a todos y a todas; señor Gobernador de la
provincia de Buenos Aires; señor Intendente de La Matanza, señores Intendentes
que nos acompañan; autoridades del Mercado Central; productores, productoras:
en principio quiero agradecer el recuerdo para mi abuelo.
Me decía recién el
productor que me entregó que mi abuelo – Pascasio – que vino como decía el de
Florencio Varela, también inmigrante español, debe haber sido el primer
floricultor de City Bell realmente.
Yo me acuerdo cuando era muy chica y
recorríamos lo que se llamaban las vidrieras, antes eran de vidrios y venía un
granizado y se hacía bolsa toda. Bueno como hizo bolsa todo el tornado que
azotó a la provincia de Buenos Aires, hace unos meses y por eso hoy estamos
entregando muchas cosas, porque hoy el Ministerio de Agricultura y Ganadería ha
tirado los fondos… no por la ventana, para la tierra, para los productores,
para la inversión, para la producción. (APLAUSOS).
Por la
ventana sería malgastarlos, los tiró para sembrar, es muy linda la siempre.
Me
acuerdo de mi papá, a mi papá no le gustaba eso; él decía que la tierra estaba
muy lejos de donde uno estaba y entonces había que agacharse mucho y a él le
gustaba más trabajar en otras cosas, eso decía mi viejo que era muy laburante
también, pero a él le gustaba otras cosas.
Primero se dedicó a la actividad del
micro, y después fue empresario y demás, pero bueno son todas diferentes formas
de trabajo y son todos recuerdos que me traen de mi niñez en City Bell cuando
City Bell no era el de ahora, era el City Bell campo, campo.
Por allí pasaba el
expreso Río de La Plata, cada una hora, con suerte y bueno así se empezó todo.
Y tenemos
una… a partir de que el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación hizo
el programa de floricultura y horticultura, en general, periurbana, o sea
alrededor de las grandes ciudades, de todo el conurbano bonaerense tenemos
miles y miles de pequeños productores, como el que nos acaba de hablar de
Florencio Varela, producción también familiar. (APLAUSOS).
Porque él nos
contaba que trabajaba con sus dos hijos.
Y sepamos los argentinos que la
mayoría de los alimentos que llegan a nuestra mesa provienen precisamente de la
pequeña y mediana empresa y fundamentalmente de la agricultura familiar: todo
lo que es hoja verde; todo lo que es frutillas; todas las pequeñas cooperativas
de miel, que hoy también han recibido subsidios, las distintas cooperativas
avícolas de distintos partidos de la provincia de Buenos Aires. 16 millones
hemos entregado en total para La Plata, Berisso, Berazateguí, para Almirante
Brown, Florencio Varela, General Rodríguez y Moreno que fueron realmente los
municipios más afectados por la catástrofe, porque fue una verdadera
catástrofe.
Se acuerdan cuando De Vido habló de tornado y todos decían. “ah,
qué tornado ni tornado”.
Y sí, había sido un tornado, por eso había sido tan
selectivo, si hubiera sido una tormenta fuerte como otras hubiera afectado en
forma más generalizada.
Fue puntualmente, y me contaba gente de los distintos
partidos que inclusive dentro del propio partido habían lugares donde no había
pasado nada y en otras partes del partido parecía que había pasado un
terremoto, típico de estás figuras climáticas.
También en el Programa Nacional de
Horticultura Periurbana hay 6 millones 600, que benefician a 2.384 productores
de 21 municipios de la provincia de Buenos Aires.
También todo el sector de 21
cooperativas que han recibido el apoyo, a través también de fondos. Son las
cooperativas de San Vicente; de apicultores de Pellegrini; de Pehuajó, de
Tornquist; de Coronel Suárez, de
Saavedra; de Bahía Blanca; de Coronel Pringues; de Necochea, de Laprida; de
Benito Juárez; de San Nicolás; de Bartolomé Mitre; de San Pedro; de Escobar; de
Tres Arroyos; de Mar Chiquita; de Ramallo… 21 cooperativas, en total, casi 3
millones de pesos, que es una ayuda para toda esa gente, verdaderas abejitas.
(APLAUSOS).
No solamente son abejas las que tienen ellos en las colmenas,
ustedes también son verdaderas abejitas que trabajan todos los días y nos han
convertido en líderes, a nivel mundial, de producción de miel.
Pero no de miel
a granel, estamos fraccionando la miel, estamos vendiéndola en frascos de
vidrio, de plástico, con etiquetas, con trabajo, con valor agregado.
No nos
interesa solamente exportar a granel, sino que lo hacemos con valor agregado.
(APLAUSOS).
Al mismo
tiempo entregamos los certificados para los jóvenes con premios muy
importantes; las 270 casas que él prometió, allá por el 5 de julio de 2004,
también frente a otro desastre natural, esta vez que había acontecido en San
Carlos de Bariloche; el frigorífico que hemos inaugurado en San Patricio del
Chañar, en provincia de Neuquén.
Hay otro frigorífico, recién decía el
productor, pero claro los otros frigoríficos por ahí son de los grandes
productores, muchas veces monopólicos y por lo tanto los pequeños y medianos no
pueden acceder.
Como ahora esto queda en poder de la municipalidad de San
Patricio del Chañar ella lo da en comodato a las cooperativas, a los pequeños
productores para que también ellos tengan su frigorífico y puedan aguantar el
precio cuando este no es del todo conveniente.
(APLAUSOS).
Y la verdad
que todas estás cosas, estás 270 viviendas que también entregamos, con una
inversión del Plan Federal, de más de 75 millones de pesos.
Y se acordaba
Alberto de que – porque yo cuando leí la nota hoy decía: “bueno, qué le habrá
pasado, habrá estado ocupado y por eso tardó dos horas”.
Pero el diario se
encargaba de remarcar específicamente que llegó dos horas tardes, no importa lo
que fue a hacer, no importaba, lo importante era remarcar que había llegado dos
horas tardes.
Lo que no decía – y yo no me acordaba tampoco – era que él había
llegado de la China.
Y me hizo acordar a otra cosa que me pasó a mí, cuando vine
de España.
Se acuerdan que fue en Tartagal, que hubo aquel derrumbe monumental
y yo venía de mi viaje a España y me bajé del avión y después del gran sarao
madrileño que había tenido me puse un par de pantalones, un par de borcegos y
me fui allá con una camisita que me tuvieron que prestar.
Y me fui a Tartagal,
en Salta, y me acordaba de las similitudes de las cosas: él viniendo de la
China; yo llegando de España y frente a desastres naturales imprevisibles,
absolutamente imprevisibles haciéndonos cargos. (APLAUSOS).
Eso sí, siempre
haciéndonos cargo dos horas más tarde, dos horas antes, media hora antes, pero
siempre haciéndonos cargo. (APLAUSOS).
Y seguimos
además, hoy, aquí, en este lugar emblemático por varios motivos del Mercado
Central. ¿Usted me entiende, Moreno?
No me mire con cara de Angelici a
Riquelme, por favor. Bueno, nada acá el Mercado Central que realmente ha
servido de testigo de lo que deben ser los precios en la República Argentina y
de los buenos productos y por eso tanta gente viene aquí, al Mercado Central.
(APLAUSOS).
Y todos los que están aquí pagan impuestos, están inscriptos, o sea
no hay competencia desleal de ninguna manera.
Son los productores que vienen,
precisamente, a ofertar su mercadería y también, en cierta manera, a señalar y
a marcar que se pueden hacer cosas diferentes en la República Argentina.
Y no
solamente lo marcan ellos, sino que también lo marcamos nosotros todo los días.
Cuando uno lee el diario y ve lo que está pasando en el mundo, donde vemos que,
por ejemplo, en Italia suprimen 300 mil puestos de trabajo, en España suprimen
el sueldo anual complementario, suprimen camas de hospitales, donde la única
política parece ser el ajuste y además donde no les da resultados porque cada
vez están peor, porque si uno viera que eso tiene resultados, y nosotros aquí,
paraditos en medio de la tormenta y del vendaval, haciendo políticas
absolutamente contracíclicas con las cuales vamos a seguir
insistiendo…(APLAUSOS)…, ayudando a todos los productores, a los pequeños, a
los medianos, a los grandes porque, la verdad, que con las distintas líneas de
crédito, sea la “Línea 400”, del Banco Nación, los créditos del Bicentenario y
toda la línea que hay, por ejemplo, los “Bonos K” para todo lo que es
maquinaria agrícola y bienes de capital.
En
realidad, no hacemos distinción si es pequeña o mediana, ayudamos a todos
porque queremos que todos sigan invirtiendo, que todos sigan produciendo, que
cada vez se agregue más valor en la República Argentina y que este mercado cada
vez sea más grande, haya más mercadería, haya más gente vendiendo, haya más
apicultores, haya más familias como la que recién nos habló desde Florencio
Varela y también, reconocimiento.
Porque
muchas veces uno escucha comentarios así despectivos, ¿no?
Porque mi abuelo era
español y se ve que el señor por el apellido también es de la inmigración
europea; nuestros abuelos eran de la inmigración europea, pero también tenemos
una inmigración de países limítrofes que agachan el lomo y laburan la tierra y
tenemos que reconocerlos mucho. (APLAUSOS)
Recién
estábamos recordando con el gobernador de la Provincia cuando se cayó una
nenita en Florencio Varela en un pozo. Yo también estaba en otra provincia, en
Corrientes, si mal no recuerdo, había ido a un acto, y tuvimos a la nenita esa
en un pozo que no la podíamos sacar y yo me acuerdo que me comunicaba
permanentemente por teléfono con la Gobernación para ver cómo estaba y luego la
fuimos a visitar a la nena en otra obra también de nuestro Gobierno, un
hospital modelo donde se hizo un trasplante el otro día, que ahora se llama
“Hospital Néstor Kirchner”, en Florencio de Varela, en el cruce y que el otro
día también realizaron un trasplante en ese hospital público modelo. (APLAUSOS)
Entonces,
qué sé yo, son todas las cosas que se van sumando.
Porque todo es una inmensa
suma siempre de pequeñas, de medianas y de grandes cosas, como es la vida
cotidiana de uno. Uno tiene grandes acontecimientos también en la vida, qué sé
yo, se casa, tiene un hijo, cuando compra la casa, cuando compra el primer
auto.
Nosotros podríamos compararlo también como cuando el Fondo se fue, cuanto
reestructuramos la deuda, cuando volvimos a reestructurar la deuda, cuando
pusimos en marcha las convenciones colectivas de trabajo, los grandes
acontecimientos, la recuperación de la AFJP, la recuperación de Aerolíneas, de
YPF. (APLAUSOS)
Pero
también son los grandes hitos de un Gobierno, como son también los grandes
hitos en la vida familiar de cada uno de nosotros cuando nos pasan los grandes
acontecimientos.
Pero junto a
los grandes acontecimientos en nuestras vidas personales y en la vida de un
país, están también las pequeñas cosas de todos los días y esas grandes cosas
que hemos hecho.
Si todos los días también no contribuimos con las pequeñas
cosas del trabajo, del sacrificio diario, anónimo, cotidiano en todos los
niveles, en los productores, en el ama de casa, en el chico en el colegio, en
el docente, en el intendente, en el gobernante, en el presidente, en todos.
Todos los días tenemos que estar haciendo cosas, no puede pasar un solo día sin
que hagamos algo. Porque el día que no hacemos algo, es un día perdido y se han
perdido demasiados días en la República Argentina y, por lo tanto, tenemos que
seguir redoblando el esfuerzo, redoblando el trabajo, porque fue esto lo que
nos ha dado resultado y articulando en las distintas jurisdicciones, el
municipio, las provincias, la nación, el sector público, el privado.
Todo, todo
junto, porque los 40 millones somos todos y cada uno en un lugar, cada uno en
un rol, haciéndose cargo de la pequeña o gran responsabilidad que cada uno
tiene, de acuerdo al tamaña que tiene cada uno y también de acuerdo con la
elección que ha hecho cada uno.
Porque
cuando uno está en un lugar como este, es porque ha elegido estar acá, no es
obligación ni ser presidente ni ser gobernador ni ser intendente ni ser
legislador. Nosotros tenemos por eso mayor grado de responsabilidad.
Y también
la responsabilidad de todo el resto de los argentinos, porque un país se
construye con la voluntad, el esfuerzo y el trabajo de todos: de los que
nacieron aquí y de los que vinieron a ayudarnos a trabajar porque, tal vez, no
tenían oportunidad en sus tierras, como tampoco la tuvieron nuestros abuelos y
por eso se vinieron acá y nos tuvieron a nosotros y pudimos ir la universidad
gratuita también, una de las pocas cosas que hay en el mundo, nuestra
universidad gratuita. (APLAUSOS)
Y lo quiero recordar, como nieta de
inmigrantes.
Entonces,
le pido a todos los argentinos que dejemos prejuicios de lado, que dejemos
algunas cositas que a veces nos hacen aparecer como algún mezquinitos o
egoistitas, hablo así porque me copio de mi hija que habla siempre en
diminutivo.
Pero nada,
decirles a todos y todas que sigamos unidos, muy unidos trabajando.
Porque el
mundo está difícil y me parece que se va a poner cada vez más difícil.
Entonces, cuanto más difícil se ponga el mundo, más va a necesitar que nosotros
estemos unidos, fuertes, organizados y solidarios para seguir creciendo cada
vez con mayor libertad, equidad e igualdad que, en definitiva, es por esa razón
que hace muchos años, ese flaco que en el 2004 visitaba Bariloche y prometías
viviendas para los damnificados y la que les habla, empezamos a militar desde
muy jovencitos muy cerca de acá, en la ciudad de La Plata, en la universidad.
Quería
anunciar una cosa muy importante: en la semana en curso, mejor dicho esta
semana, el miércoles, se anuncia la apertura para la exportación de 15 millones
de toneladas de maíz para todos los productores.
Pavadita de
anuncio que me había olvidado de hacer. Empezamos a hablar de todos los
pequeños, medianos apicultores, los de las florcitas, los de las frutillitas y
demás, y bueno, para los que ya no son tan chiquititos, vamos a anunciar la
apertura de exportaciones de 15 millones de toneladas de maíz para la próxima
cosecha. O sea, la que se comienza a sembrar ahora en agosto.
Así que, a
sembrar maíz, muchachos, que se viene la exportación.
Muchas
gracias a todos y muy buenas tardes.
Muchas gracias. (APLAUSOS)